Las mentiras sobre la muerte de Bin Laden salen a la luz

EEUU, False Flags, Medios de Desinformación
Las mentiras sobre la muerte de Bin Laden salen a la luz
Seymour Hersh, ganador del prestigioso premio periodístico Pulitzer, quien denunció la versión oficial de Washington sobre la muerte del líder de Al Qaeda ha detallado: “El presidente Obama sí autorizó la redada para capturar a Bin Laden y la élite militar de EE.UU. sí voló a Pakistán y le mató. Pero todo lo demás en esa historia simplemente no es verdad“.

Bin Laden estaba escondiéndose de EE.UU., de todo el mundo. (…) En un momento, decide que el ‘lugar más seguro’ para él es una villa, no extremadamente buena, pero en una zona balnearia, donde incluso residen los altos cargos militares jubilados de Pakistán”, ha destacado el periodista.
“Resulta que ‘el mejor lugar’ que Bin Laden pudo elegir estaba en el centro del país con cuyos servicios militares EE.UU. tiene unas buenas relaciones. Además, a unos tres kilómetros de la versión pakistaní de la Academia de West Point, donde el Ejército entrena a sus oficiales jóvenes y a unos tres kilómetros de la sede de la mayor unidad militar del Ejército pakistaní. (…) Es una fantasía. No tiene ningún sentido”, recalcó.
Hersh ha reiterado que la fuente que facilitó la localización del líder de Al Qaeda fue un oficial jubilado de la inteligencia pakistaní. “No había ningún mensajero ni ningún trabajo mágico por parte de la CIA. Esto fue solo la historia que EE.UU. ha creado, posiblemente, solo para hacerlo todo más dramático”, ha insistido. Ha puntualizado, además, que nunca se tuvo la intención de capturar vivo a Bin Laden y que los efectivos estadounidenses encargados de la misión lo sabían.
“Los 24 militares de élite son ‘tipos duros’, pero no están locos. No van a volar a un país extranjero, a una villa donde todos están armados sin encubrimiento. Los hubieran podido ejecutar allí. Pues, ellos sabían que era seguro, que todo estaba organizado”, argumentó.
Según Hersh, la redada debía ser secreta, para evitar dudas y preguntas ‘indebidas’. Estaba programado que el comunicado público se hiciera una semana o 10 días después y que el presidente hablase de un ataque de drones en la frontera entre Pakistán y Afganistán. Se suponía que se debía mandar un equipo al lugar para tomar muestras de ADN y fotografías y confirmar la personalidad de la víctima.

Y entonces se hizo oficial este esperpento manipulado con Photoshop del cadaver de Bin Laden antes de arrojarlo al mar. Otra burda manipulación de la CIA.

Pero la información se hizo pública mucho antes. “Obama competía por la reelección, no le iba muy bien en las encuestas y esto fue algo grande para él”, dijo el periodista, comentando los posibles motivos del presidente de EE.UU. para anunciar la muerte del terrorista más buscado mucho antes de lo planeado.
La información recuperada del recinto donde murió Bin Laden en realidad aporta poco
“No había bolsas de basura llenas de computadoras y dispositivos de almacenamiento, ni la esposa e hijos de Bin Laden fueron entregados a las autoridades estadounidenses por Pakistán para ser interrogados”, afirma Sandip Roy, escritor y editor principal del portal FirstPost.
Roy destaca que la muerte del terrorista número 1, quien estaba prisionero desde el año 2006 en la ciudad de Abbottabad, estuvo motivada por la campaña de reelección del presidente estadounidense, Barack Obama. “Diez años después del 11-S las fuerzas estadounidenses mataron a un anciano enfermo cuyo valor era más que nada simbólico en aquel entonces”, afirma. 
Según Seymour Hersh, ganador del prestigioso premio Pulitzer y que recientemente ha publicado un artículo en el que afirma que la Casa Blanca miente sobre la muerte de Bin Laden, un alto funcionario retirado de la inteligencia estadounidense le dijo lo siguiente: “La verdad es que Bin Laden estaba inválido, pero no podemos decirlo, porque la prensa preguntaría: ‘¿Están diciendo que dispararon a un lisiado?'”.
No hubo ningún tiroteo
“Los guardias de la Dirección de Inteligencia Inter-Services (ISI, por sus siglas en inglés) —el mayor servicio de inteligencia de Pakistán—, recibieron órdenes de abandonar el lugar en el momento adecuado. En un país donde cualquier persona rica tiene guardaespaldas armados, sería absurdo pensar que uno de los hombres más buscados del mundo no tuviera protección las 24 horas del día. Así que el tiroteo durante el ataque de Abottabad tuvo que ser inventado”, establece Roy.
Un tiroteo inventado necesita bajas humanas
“EE.UU. afirma que cinco personas murieron en aquellas instalaciones: Osama bin Laden, un mensajero, su hermano, un hijo de Bin Laden y una de las mujeres que protegía a Bin Laden. Pero al parecer no había en realidad ninguna mujer que le protegiera. Y el mensajero era ficticio y por lo tanto debía morir en la operación”, cuenta el editor principal del portal Firstpost.
El ‘problema’ del cuerpo de Bin Laden
Según Hersh, el acuerdo inicial entre Washington e Islamabad establecía que la muerte del terrorista debía ser mantenida en secreto durante una semana, tras la cual esta sería atribuida a un ataque con drones en el lado afgano de la frontera afgano-pakistaní, pero la explosión provocada por la destrucción del helicóptero Blackhawk en Abbottabad provocó que en todo el mundo trascendiera antes de lo previsto que Barack Obama ‘había dado muerte’ al terrorista número uno. “Una vez realizado el anuncio surgió la cuestión del cuerpo de Bin Laden”, cuenta Roy.
La Casa Blanca anunció entonces que el cuerpo de Osama había sido arrojado al océano Índico desde el portaaviones Carl Vinson. Pero Hersh afirma que un miembro del equipo SEAL se había jactado de que habían destrozado el cuerpo de Bin Laden con fuego de fusil” y que los restos del terrorista fueron metidos en una bolsa de plástico y esparcidos desde helicóptero sobre las montañas del Hindu Kush.
El chivo expiatorio en la obtención de ADN
El ISI había ordenado a Amir Aziz, médico militar y oficial del Ejército pakistaní, que se mudara cerca de donde residía el terrorista para poder atenderlo. En junio de 2011, se filtró tras ser interrogado por los servicios pakistaníes que Aziz era en realidad un informador de la CIA. Aziz fue liberado y EE.UU. no se podía permitir que el papel de este en la obtención de sangre de Bin Laden se conociera” por lo que fue necesario un chivo expiatorio y el elegido fue Shakil Afridi, un médico pakistaní de 48 años de edad que en algún momento había estado activo en la CIA.
“Su programa de vacunación de hepatitis B, completamente legítimo, fue elegido como la forma en la que EE.UU. obtuvo ADN de Bin Laden […] Afridi fue acusado de traición y condenado a 33 años por los pakistaníes”, cuenta Roy.

Otro de los montajes de la Casa Blanca fue juntar a todos los peces gordos para esta foto en el momento de su ‘captura y asesinato’.

RT

Editado por LA REVOLUCIÓN PACÍFICA

Síguenos en Facebook LA REVOLUCIÓN PACÍFICA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s